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Bajita la mano, Attack on Titan se volvió en un producto generacional. Su producción tanto en el anime como en el manga se extendió más de 10 años y siempre se discutió mucho el tema de su impredecible giro de tuercas, porque en un inicio parecía que era una especie de aventura fantástica, luego brincó a la política y después a las ideas fascistas de un tipo que logró su objetivo.

El final de Attack on Titan es un tema que va más allá de su controversial conclusión, especialmente porque se tardaron mucho en producirlo en el terreno del anime. Fue tal su nivel de “hacerla de emoción” que parecía más un trámite burocrático que las ganas de ya acabar con todo. Es difícil encontrar un culpable: ¿el comité? ¿Hajime Isayama? ¿Mappa?

A final de cuentas, llegaron a la conclusión del anime. Medio pusieron de cabeza al Internet con su primera parte – que no salió a tiempo en Crunchyroll – y la segunda fue por fin eso que no sabíamos si queríamos verlo de una vez por todas. Ahora, independientemente de los deseos de Hajime Isayama, esta parte fue acomodada en una sola cinta para el cine para que los fans de la serie se volvieran a topar con la lamentable pared.

Attack on Titan: El Ataque Final ya está en cines y tal vez debes cuestionarte primero si quieres ir a ver lo que ya disfrutaste o sufriste en tu pantalla personal.

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Así no me supo cuando lo vi en streaming

Recuerdo cuando pasaron la primera parte del final de Attack on Titan – todo filtrado – a través de varios canales de Twitch que no lograron tronar a tiempo. El retumbar ya había entrado en marcha y nos tocaba sufrir una pérdida tras otra. El plan de Eren ya estaba haciendo su chamba. Era acción y drama en toda la extensión de la palabra.

Ahora, esa parte del final de Attack on Titan nos dejó esperando por más porque pasaron más de 6 meses para que llegara el verdadero “final”. Ahí ya vimos toda la extensión filosófica y ética de por qué Eren quedó todo tocado después de conocer la verdad y el origen de los Titanes. Haciendo el innecesario ejercicio de “sobre analizar el producto”, pues el protagonista era un chavo inmaduro con un sueño y gente sin ponerle límites. Por esa razón es que todo terminó así.

Attack on Titan: El Ataque final, Titanes Colosales

Pero, recordemos que esto es anime – son dibujos animados – también se trata de que sea así, absurdos e imaginativos. Por eso discutimos tanto las motivaciones de Eren. La cuestión aquí es que para la versión película del final de Attack on Titan tenemos una especie de bombardeo de información y momentos tensos que vuelven innecesariamente pesada a la experiencia.

Podrías ser muy clavado de la serie, amar el trabajo de Hajime Isayama, pero la manera en que son editados los hechos para su proyección es muy cansada y larga. Sí aplica ese grito del abuelo Simpson de “ya cómete la maldita naranja”. Claro, la cantidad de drama genera una especie de balance, pero tampoco es suficiente. Hubiera deseado un poco más agilidad narrativa en vez de estar sufriendo en el asiento del cine, especialmente por algo que ya había visto en la comodidad de mi casa.

Nada más para recordar que finalizar Attack on Titan no estaba fácil

Bueno, discutamos un poco más el final de Attack on Titan en el anime, el cual tiene una nueva presentación para el cine. Cuando Eren activas el retumbar, sabes que el mundo se va a ir derechito y sin escalas al demonio. ¿Quién va a detener a tantos titanes colosales? No se tenía la tecnología y realmente no estaban preparados para semejante nivel de atrocidad.

En la película te exponen muy bien este apartado. De que no tenían un plan definido y que la desesperanza era lo único que reinaba en los momentos de más drama. Bueno, en lo que la única fuerza del mundo formaba un plan, te dan a entender que Eren ya se había quedado todo lurias por culpa de Zeke. Esto es desesperante, porque el escenario del mundo de Attack on Titan es realmente desolador, porque de principio a fin te dicen que no hay esperanza, pero bien que vas ahí, con ganas de ver el milagro.

Gracias a ese impredecible ejercicio narrativo donde todos los secretos son revelados, pues te das cuenta de que la cosa se va a poner peor porque son un puñado de personas contra un mundo entero y solo quedaba la venganza de por medio – una que por cierto estuvo muy bien planeada -. Pero ¿cómo le haces para que todo tenga alguna clase de lección? ¿Cómo lo concluyes?

Attack on Titan: El Ataque final, Mikasa y Eren

Hajime Isayama volvió todo ciertamente filosófico, porque no tenía para moverse pues el gatillo había sido jalado por Eren y la discusión de por qué todo se iba a ir al demonio y no habría marcha atrás. Bueno, incluso es un retrato de cómo es la historia del hombre y sus constantes errores que lo llevan a su perdición. Incluso es irónico cómo se presenta esta película en cines en un momento donde se habla de gobiernos libertarios alrededor del mundo.

Es un hecho que el final de Attack on Titan no le iba a gustar a nadie. No hubo un solo momento de redención, solo reflexión de todo lo que pasó para llegar al lamentable momento que se resumió en cortarle la cabeza a quien inició todo. Sí, fue una maldición que se debió cumplir. Ni modo. El otro tema era el del amor de Mikasa por Eren y cómo se relaciona con la Ymir la fundadora. Esto también contó con un espacio muy incómodo y cruel, especialmente porque cómo el rey la trató. ¿Cómo demonios íbamos a llegar a final feliz? ¿Cómo no querían ver a un ave frente a Mikasa? Todo eso tuvo sus intenciones super bien marcadas y no había otro camino.

Elementos extras, mucho drama y un doblaje a la altura

Cuando uno va a ver una película de anime, especialmente de algo que ya vio en la tele, espera un poco más. A veces las casas productoras se ponen las pilas y reaniman muchas escenas. Otros se van más por lo técnico y remasterizan el material original para brincarlo a 4K y meterle sonido Dolby Atmos y también están los que de plano mejor solo lo reeditan y hasta le dejan el sonido estéreo todo horrible.

Lo que vemos en la película de Attack on Titan: El Ataque Final es más que nada una reedición de los hechos que ya conocías. Sí, al final quedó bien, sin alguna especie restricción de tiempo. Hay incluso unos retoques aquí y allá, pero nada extraordinario realmente. El sentido de ver esta presentación de la obra de Hajime Isayama en el cine es nada más para que los fans tengan una razón más para seguir discutiendo el final y ya.

Attack on Titan: El Ataque final, Mikasa y Armin

Ahora bien, el doblaje – porque Sony le invirtió a este apartado – es un extra que muchos fans aprecian. ¡Vamos! Sirve para que más personas lo vean sin problemas, pero también Attack on Titan es una obra muy clavada y la verdad es que no es para cualquier público. Hay gente que de plano no puede pasar del primer capítulo por lo cruel que puede llegar a ser. ¿Aventarse este final? No hay manera.

Las actuaciones y dirección del doblaje cumplieron cabalmente con su tarea de darnos en nuestro idioma el final de una serie que marcó época. Hay que seguir respaldando a los actores, muy a pesar de que muchos se sienten como dueños de los personajes por la fama que llegan a obtener – esto lo digo sin demeritar su trabajo -. Esperemos que este ejercicio siga adelante porque aún vale la pena.

¿Deberías ir a ver Attack on Titan: El Ataque Final?

Creo firmemente que ya es hora de dejar en el pasado a Attack on Titan, especialmente por todas esas teorías conspiranoicas que se sacan los fans del trasero. Ya no hay nada más que ver. Se acabó. Incluso los personajes en la escena postcréditos nos lo recuerdan en varias ocasiones. Incluso hacen una muy leve burla a los fans que se ponen intensos y discuten por lo que sea.

Incluso es irónico que sea el personaje de Eren el que diga que disfrutó todo y que eso era lo más importante. Eso es probable que pase entre el grupo de amigos con el que compartes tu afición por Attack on Titan. Eso también está perfectamente reflejado en ese breve instante de la película producida por Mappa.

Attack on Titan: El Ataque final, escena post créditos

Sí tiene sentido que vayas a ver Attack on Titan: El Ataque Final – y consagres tu corazón – porque será una despedida visualmente digna de unos personajes que te acompañaron durante más de una década. Creo que es una buena edición (cansada), que vale la pena y alimenta de información a aquellos que no vieron esta conclusión en una pantalla más chica.

Y seamos sinceros, la vida sigue. Attack on Titan quedará en el recuerdo y a tu alcance tanto en el manga como en algún servicio de streaming. Así que no te preocupes, porque de seguro ya estás viendo alguna otra serie igual o más buena que esta… Que de todas maneras ocupa un lugar en tu corazón.

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